ACTIVIDAD FISICA Y SALUD

 

¿Qué se entiende por actividad física? 

¿y por sedentarismo?

Existen numerosos trabajos donde se pone de manifiesto que a medida que aumenta la edad disminuye la proporción de personas que practican algún tipo de ejercicio.

Los profesionales de la salud reconocen que la realización de ejercicio físico es fundamental para el equilibrio psicológico y como prevención de numerosas enfermedades, sin embargo el estrés de la vida moderna hace que la mayoría de las personas no tengan tiempo suficiente para desarrollar algún tipo de actividad física, y con los adelantos tecnológicos existentes cada vez resulta más fácil no moverse, ni para hacer la compra.

Actividad física es todo movimiento corporal producido por los músculos y que requiere un gasto energético.
Cuando el movimiento es programado, estructurado, repetitivo y es realizado para mejorar o mantener uno o más de los componentes del estado de forma física, lo denominamos ejercicio físico.
Cuando la cantidad de actividad física no alcanza el mínimo necesario para mantener un estado saludable, hablamos de sedentarismo.

Más allá de la mera ausencia de enfermedad, un estado saludable o de buena salud es aquel que nos permite disfrutar de la vida y enfrentarnos a los desafíos de la vida diaria. Por el contrario, una mala salud es la que se asocia a mayor posibilidad de caer enfermo y en último extremo a muerte prematura.

¿Que rango de población tiene más riesgo de ser sedentaria?

Aunque durante la infancia y adolescencia la mayoría de nosotros mantiene un nivel de actividad física más que suficiente a través del juego y de diferentes actividades deportivas, las oportunidades y la motivación para realizar ejercicio físico se reducen a medida que vamos cumpliendo años.

Para evitar que esta tendencia desemboque en el indeseable sedentarismo, resulta esencial que los hábitos relacionados con una vida activa se consoliden en las dos primeras décadas de nuestra vida. De ahí en adelante será preciso poner al alcance de los adultos de cualquier edad, los medios necesarios para que puedan mantener un cierto nivel de actividad física diario.


¿Por qué se recomienda la práctica de ejercicio?

Desde hace algunos años se recomienda cada vez más la practica de ejercicio de forma regular.

Esto es debido a que el cuerpo humano ha sido diseñado para moverse y requiere por tanto realizar ejercicio físico de forma regular para mantenerse funcional y evitar enfermar.

A la vez que numerosos estudios realizados en los últimos años han demostrado que el sedentarismo supone un factor de riesgo para el desarrollo de numerosas enfermedades crónicas, se ha comprobado que el llevar una vida físicamente activa produce numerosos beneficios tanto físicos como psicológicos para la salud:

Disminuye el riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares.
Previene y/o retrasa el desarrollo de hipertensión arterial, y disminuye los valores de tensión arterial en hipertensos.

Mejora el perfil de los lípidos en sangre (reduce los triglicéridos y aumenta el colesterol HDL).
Disminuye el riesgo de padecer Diabetes no insulino dependiente.

Disminuye el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer (colon, mama).

Mejora el control del peso corporal.

Ayuda a mantener y mejorar la fuerza y la resistencia muscular, incrementando la capacidad funcional para realizar otras actividades físicas de la vida diaria.
Ayuda a mantener la estructura y función de las articulaciones, por lo que puede ser beneficiosa para la artrosis.

Ayuda a conciliar y mejorar la calidad del sueño.

Mejora la imagen personal.

Ayuda a liberar tensiones y mejora el manejo del estrés.

Ayuda a combatir y mejorar los síntomas de la ansiedad y la depresión, y aumenta el entusiasmo y el optimismo.

En adultos de edad avanzada, disminuye el riesgo de caídas, ayuda a retrasar o prevenir las enfermedades crónicas y aquellas asociadas con el envejecimiento. De esta forma mejora su calidad de vida y aumenta su capacidad para vivir de forma independiente.

Sin embargo aun conociendo los numerosos beneficios posibles y a diferencia de generaciones precedentes, cada vez somos menos los que realizamos, ya sea en el trabajo o en el tiempo de ocio, actividades que impliquen algún tipo de esfuerzo físico. Hasta un 66% de los adultos europeos no llegan a alcanzar los 30 minutos de actividad física diaria recomendados, y 1 de cada 4 no realizan actividad alguna.


Motivos para iniciar un programa de actividad física

¿Que trucos o consejos podemos dar a una persona sedentaria para convencerla de la necesidad de iniciar algún programa de actividad física?

En primer lugar debemos insistir por un lado en los numerosos beneficios físicos y psicológicos derivados de la práctica de actividad física regular y por otro en los riesgos del sedentarismo.
Además debemos dejar claro que para obtener esos beneficios para la salud, no es preciso realizar esfuerzos extenuantes.

El objetivo marcado por las recomendaciones actuales de acumular un mínimo de 30 minutos de actividad física de intensidad moderada, casi todos o preferiblemente todos los días de la semana, puede ser fácilmente alcanzado por cualquier individuo. Esos 30 minutos pueden además repartirse a lo largo del día, en periodos de actividad física de preferiblemente no menos de 10 minutos, y puede perfectamente ser a partir de actividades cotidianas (caminar a buen ritmo, subir escaleras, trabajar en el jardín o en las tareas de la casa).


Trucos o consejos para llevar a cabo un programa de actividad física

Por último, para aquel que decide comenzar a hacer ejercicio existen una serie de trucos que pueden ser de gran utilidad para los primeros días y para no terminar abandonando la práctica regular:

Comience el programa de ejercicio a una intensidad que le permita mantener una conversación y varíe su plan de trabajo. Alterne días de trabajo intenso o de larga duración con días de trabajo más suave.

No incremente el nivel de esfuerzo a menos que note que ya no se fatiga con el que esté realizando. Aumente la duración del ejercicio de forma gradual, no más de 5 minutos por semana.
Utilice otras actividades 1 o 2 días por semana para complementar aquella que haya elegido como principal y para dar descanso a músculos y articulaciones.
Escuche a su cuerpo, atienda a sus propias sensaciones para evitar caer en un estado de fatiga crónica. Una buena referencia es la frecuencia cardíaca basal por la mañana antes de levantarse. Tómese el pulso cuando se despierte y podrá observar como su frecuencia cardíaca disminuye a medida que mejora su nivel de forma física. Un aumento de la frecuencia cardíaca basal o el dolor persistente de músculos y articulaciones pueden ser signos premonitorios de fatiga o lesión.

Mantenga la mayor regularidad posible y procure evitar aquellos obstáculos circunstanciales que puedan interrumpir el comienzo de una rutina saludable.

Fije objetivos para alcanzar un determinado rendimiento, registre sus progresos y premie la consecución de sus objetivos.

Procure realizar la actividad a aquellas horas en que las condiciones sean más benévolas, evitando el frío o calor excesivos.


Ejercicio físico ¿solo o acompañado?

Por supuesto que a ser posible acompañado y por una persona de nivel similar.

Además de que permite compartir una actividad con familiares y amigos, es más seguro en caso de tratarse de personas de edad avanzada y facilita la regularidad y constancia en la práctica de cualquier actividad de por vida.

 

Sección Alimentación Deportiva

 


Hipócrates, el maestro de la medicina, dijo: "lo que se utiliza se desarrolla, lo que no se utiliza se atrofia".

A diferencia de las máquinas, que se desgastan, los organismos vivos aumentan su capacidad de adaptación cuanto más usan sus órganos.

Por el contrario, cuando no se utilizan todas las estructuras orgánicas, los tejidos se reducen y debilitan. Especialmente los musculares y tendinosos, que se acortan: el músculo se fatiga con con facilidad y ese cansancio genera contracturas dolorosas que suelen derivar en molestias crónicas.

La actividad física involucra a todos los sistemas y no sólo al aparato muscular haciéndolos adaptarse a esa actividad. Por su parte la falta prolongada de ejercicio, conocida como sedentarismo o vida sedentaria, incide en las funciones orgánicas, que comienzan a deteriorarse: si por una fractura, por ejemplo, se inmoviliza una pierna, al cabo de unas semanas ésta habrá perdido buena parte de su masa muscular y casi toda su fuerza, lo que obligará a un proceso de rehabilitación. Ocurre algo similar tras largos períodos de convalecencia en cama.

Sedentarismo: Sinónimo de Deterioro

La falta de ejercicio o sedentarismo disminuye la capacidad de adaptación a la actividad física posterior cayendo así en un círculo vicioso. A su vez, la proporción de grasa es cada vez mayor en relación con los demás tejidos, aunque no necesariamente haya aumentado de peso, debido a la disminución de la masa muscular.
Si una persona que realiza un trabajo sedentario (como estar sentado frente a una computadora) corre o camina unos kilómetros sin haber realizado un entrenamiento previo, pasará los días siguientes con dolores y molestias. Lo mismo ocurre cuando se comienza a practicar una actividad física.

El sedentarismo acarrea también disfunciones orgánicas: estreñimientos, várices, propensión a la inflamación de los órganos abdominales (provocada por distensión de los músculos debilitados de la pared abdominal), sensación de fatiga.
Muchos dolores de espalda que no tienen origen en traumatismos o enfermedades se deben a la debilidad de los músculos de esa zona, que se contractura de forma casi permanente. A menudo, el simple esfuerzo de mantener erguida la espalda representa para el sedentario una exigencia mayor de la que sus músculos son capaces de soportar.

Un saco de Huesos

Cuando se lleva una vida sedentaria, el esqueleto se vuelve frágil y débil y pierde paulatinamente su aptitud para cumplir funciones más allá de los movimientos rutinarios. El hueso, contrariamente a lo que se cree, es un tejido muy activo: a lo largo de toda su vida modifica su estructura interna según los requerimientos de resistencia y tensiones a los que se ve sometido.

En el complicado entramado microscópico de los huesos, unas células llamadas osteoblastos fabrican tejido óseo en las zonas que necesitan ser reforzadas a causas de las demandas externas de resistencia. Como contrapartida, otro grupo de células -los osteoclastos- se dedican a destruir hueso reabsorbiendo el calcio y los demás componentes óseos en aquellos lugares donde no hacen falta. Por eso el esqueleto del individuo sedentario se descalcifica progresivamente (lo que deviene en osteoporosis) y se vuelve menos resistente a tensiones, más frágil a los traumatismos y más propenso a enfermedades degenerativas como artrosis y artritis, que el de quienes viven asiduamente entrenados.
Sin embargo, la capacidad del hueso para remoldearse requiere cierto tiempo de adaptación progresiva a las nuevas exigencias: si no se toma en cuenta ese proceso pueden producirse desgastes y lesiones por abuso tanto o más graves que las provocadas por desuso.

Una cuestión de Calidad de Vida

La calidad de vida de una persona se puede medir según distintos parámetros. Uno de ellos es el envejecimiento neurológico, por el cual se va teniendo menor respuesta y menor capacidad de reacción ante los estímulos, como por ejemplo un bocinazo, un cambio de luces o una situación de emergencia. Esto está íntimamente relacionado con la velocidad: a medida que pasa el tiempo nos ponemos más lentos y la lentitud es un gran indicador de la pérdida de rendimiento. Y no hay que mirar muy lejos para encontrar ejemplos: observe a personas mayores que caminan mucho o hacen gimnasia, trabajan y se mueven todo el día y luego a inactivos contemporáneos de éstos, que se sientan a mirar televisión y dan apenas los pasos imprescindibles para satisfacer sus necesidades. Verá que la diferencia física (e incluso la mental es notable.

Por eso, la actividad física beneficia la función cardiorrespiratoria y de ella depende nuestra resistencia al esfuerzo. Una vida sedentaria , que suele ir acompañada por una mala alimentación y un mal descanso, desemboca irremediablemente en un deterioro del organismo y, en muchos casos, en una enfermedad crónica. Y las enfermedades cardiovasculares son enfermedades crónicas degenerativas, fuertemente asociadas a las condiciones de vida.

Los músculos del cuerpo tienden a aplanarse, a perder fuerza y a endurecerse si no se los trabaja correcta y periódicamente. Lo mismo ocurre con la flexibilidad: hay que ejercitarla si no queremos perderla. Todo esto nos demuestra hasta qué punto una vida sedentaria influye de manera negativa en nuestra calidad de vida.

Cuerpo en movimiento y Salud

Podemos identificar tres clasificaciones diferentes en relación con la inactividad y el ejercicio, las cuales, en orden ascendente de condicionamiento físico, son:

1. El nivel sedentario, con escasa o nula actividad física. Se trata de personas que, probablemente, soportarán más enfermedades, vivirán menos, y sufrirán una calidad de vida relativamente baja.

2. El nivel de aptitud de ejercicios de baja intensidad en relación con la salud y la longevidad. Los que se ubican aquí obtendrán beneficios significativamente más elevados que los pertenecientes al primer nivel en términos de índices de enfermedad más bajos y de vida más prolongada.

3. El nivel atlético de ejercitación, que se acerca -y a veces llega- al nivel de aptitud requerido para competir, pero que no implica sobreentrenamiento. Quienes se ubiquen aquí se caracterizarán por una vida más prolongada, un riesgo algo menor de padecer enfermedades graves y una calidad de vida más elevada. Sin embargo, sobrepasarse en la búsqueda de una aptitud aeróbica -es el caso de atletas super competitivos- sólo puede conducir a perder los mismos beneficios que se intentan lograr.

Propuestas Activas:

  • Olvidarse de los ascensores: subir y bajar lentamente por las escaleras.
  • Realizar compras en comercios que estén un poco más lejos del hogar para aprovechar la caminata diaria.
  • Ejercitar los músculos de los brazos mientras permanecemos sentados realizando movimientos circulares.
  • Caminar por lo menos de 10 a 12 cuadras por día. Poco a poco el cansancio de las primeras veces desaparecerá.
  • Dormir sobre colchones rígidos para conservar la postura y conciliar un sueño profundo.
  • Andar en bicicleta por el parque para obtener así una inyección de oxígeno vital.
  • Caminar y nadar son los mejores ejercicios físicos. Siempre después de realizar una actividad intensa no debemos detenernos súbitamente.

 

SEDENTARISMO

Tipo de vida que implica la ausencia de ejercicio físico habitual o que tiende a la ausencia de movimiento. El sedentarismo también se define como la falta de actividad física menos de 30 minutos y de 3 veces por semana. Esos 30 minutos pueden además repartirse a lo largo del día, en periodos de actividad física de preferiblemente no menos de 10 minutos, y puede perfectamente ser a partir de actividades cotidianas (caminar a buen ritmo, subir escaleras, trabajar en el jardín o en las tareas de la casa).

Más allá de la mera ausencia de enfermedad, un estado saludable o de buena salud es aquel que nos permite disfrutar de la vida y enfrentarnos a los desafíos de la vida diaria. Por el contrario, una mala salud es la que se asocia a mayor posibilidad de caer enfermo y en último extremo a muerte prematura.

Sus CONSECUENCIAS son el aumento del riesgo de presión arterial, detener afecciones cardíacas, de contraer problemas articulares como osteoporosis, artritis, artrosis, reuma, infarto, trombosis coronaria y en general todas las enfermedades cardiovasculares. A continuación vamos a definir algunas de las enfermedades:

·     OBESIDAD: la falta de ejercicio puede llevar a que el cuerpo deje de quemar calorías. Un exceso de calorías se acumula en forma de grasa.

·       PRESIÓN: hipertensión: el sedentarismo puede aumentar la cantidad de lipoproteínas, colesterol y grasas en la sangre. Esto impide la flexibilidad de las paredes de los vasos sanguíneos y puede endurecer las arterias.

·     ARTERIOESCLEROSIS: la degradación de grasas del aparato circulatorio es frecuente a medida que avanza la edad.

Desde hace algunos años se recomienda cada vez más la practica de ejercicio de forma regular.

Esto es debido a que el cuerpo humano ha sido diseñado para moverse y requiere por tanto realizar ejercicio físico de forma regular para mantenerse funcional y evitar enfermar. Se ha comprobado que el llevar una vida físicamente activa produce numerosos beneficios tanto físicos como psicológicos para la salud:

·         Disminuye el riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares.

·         Previene y/o retrasa el desarrollo de hipertensión arterial, y disminuye los valores de tensión arterial en hipertensos.

·         Mejora el perfil de los lípidos en sangre (reduce los triglicéridos y aumenta el colesterol HDL).

·         Disminuye el riesgo de padecer Diabetes no insulino dependiente.

·         Disminuye el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer (colon, mama).

·         Mejora el control del peso corporal.

·         Ayuda a mantener y mejorar la fuerza y la resistencia muscular, incrementando la capacidad funcional para realizar otras actividades físicas de la vida diaria.

·         Ayuda a mantener la estructura y función de las articulaciones, por lo que puede ser beneficiosa para la artrosis.

·         Ayuda a conciliar y mejorar la calidad del sueño.

·         Mejora la imagen personal.

·         Ayuda a liberar tensiones y mejora el manejo del estrés.

·         Ayuda a combatir y mejorar los síntomas de la ansiedad y la depresión, y aumenta el entusiasmo y el optimismo.

·         En adultos de edad avanzada, disminuye el riesgo de caídas, ayuda a retrasar o prevenir las enfermedades crónicas y aquellas asociadas con el envejecimiento. De esta forma mejora su calidad de vida y aumenta su capacidad para vivir de forma independiente.

El sedentarismo influye en la obesidad y sobrepeso infantil

La falta de actividad física influye más que los hábitos alimenticios en el sobrepeso y la obesidad infantil, según se desprende del estudio sobre el Perfil Lipídico y Alimentario en Pediatría.
Esta investigación, promovida por la Sociedad de Pediatría Extrahospitalaria, señala que más de la mitad de los niños con edades comprendidas entre los 3 y los 14 años "realizan actividades deportivas esporádicas", y que son precisamente estos niños los que presentan un mayor riesgo de padecer sobrepeso, obesidad o colesterol alto.

En la actualidad, el 6,7 por ciento de la población infantil es obesa o tiene problemas de peso.
Según el estudio, en el que participaron 205 pediatras investigadores y un total de 1.103 niños, "el 38 por ciento de los menores hace ejercicio regularmente".


En cuanto a la alimentación, las conclusiones indican que los niños con peso normal y aquéllos que padecen exceso de peso tienen unos hábitos alimenticios similares, sin diferencias significativas entre la frecuencia de consumo de pastelería y bollería.


"El consumo de estos productos no influye en el aumento de los niveles de colesterol ni en el exceso de peso siempre que se lleve una dieta equilibrada", señalan los expertos en el estudio.

Generalmente los obesos se mueven poco. A medida que aumenta el sobrepeso menos se mueven porque cada vez les cuesta más. Al disminuir la actividad física quema menos calorías y lógicamente aumentarán los triglicéridos o grasas acumuladas en diversas partes del cuerpo. Esa es una de las razones por las que es cada vez más difícil contrarrestar la obesidad. Es un círculo vicioso del que debe salir lo antes posible. Eso no quiere decir que de un día para otro se abocará a realizar una serie de ejercicios. Su cuerpo está adaptado a moverse poco, su corazón también. Lo ideal antes de iniciar un plan de ejercicios es hacerse un chequeo con su médico. Si usted es obeso por mucho tiempo puede ya haber desarrollado alguna enfermedad relacionada. No se arriesgue innecesariamente.

Hacer deporte es necesario pero siempre supervisado por algún experto. Siempre se han de tener en cuenta una serie de precauciones:

·         Si es obeso, sedentario o padece alguna enfermedad cardiaca no hace ejercicio a nivel que no esta acostumbrado.

·         Los ejercicios deberán hacerse de forma graduada y bajo supervisión medica, en caso de personas con alto riesgo.

·         Si tiene una enfermedad infecciosa, se han de hacer ejercicios hasta la recuperación.

·         Evitar hacer ejercicios después de comer.

·         El ejercicio mas recomendado para personas de alto riesgo es caminar a paso moderado.

Motivos para iniciar un programa de actividad física

¿Que trucos o consejos podemos dar a una persona sedentaria para convencerla de la necesidad de iniciar algún programa de actividad física?

·         En primer lugar debemos insistir por un lado en los numerosos beneficios físicos y psicológicos derivados de la práctica de actividad física regular y por otro en los riesgos del sedentarismo.

·         Además debemos dejar claro que para obtener esos beneficios para la salud, no es preciso realizar esfuerzos extenuantes.

Trucos o consejos para llevar a cabo un programa de actividad física

Por último, para aquel que decide comenzar a hacer ejercicio existen una serie de trucos que pueden ser de gran utilidad para los primeros días y para no terminar abandonando la práctica regular:

·         Comience el programa de ejercicio a una intensidad que le permita mantener una conversación y varíe su plan de trabajo. Alterne días de trabajo intenso o de larga duración con días de trabajo más suave.

·         No incremente el nivel de esfuerzo a menos que note que ya no se fatiga con el que esté realizando. Aumente la duración del ejercicio de forma gradual, no más de 5 minutos por semana.

·         Utilice otras actividades 1 o 2 días por semana para complementar aquella que haya elegido como principal y para dar descanso a músculos y articulaciones.

·         Escuche a su cuerpo, atienda a sus propias sensaciones para evitar caer en un estado de fatiga crónica. Una buena referencia es la frecuencia cardíaca basal por la mañana antes de levantarse. Tómese el pulso cuando se despierte y podrá observar como su frecuencia cardíaca disminuye a medida que mejora su nivel de forma física. Un aumento de la frecuencia cardíaca basal o el dolor persistente de músculos y articulaciones pueden ser signos premonitorios de fatiga o lesión.

·         Mantenga la mayor regularidad posible y procure evitar aquellos obstáculos circunstanciales que puedan interrumpir el comienzo de una rutina saludable.

·         Fije objetivos para alcanzar un determinado rendimiento, registre sus progresos y premie la consecución de sus objetivos.

·         Procure realizar la actividad a aquellas horas en que las condiciones sean más benévolas, evitando el frío o calor excesivos.

Ejercicio físico ¿solo o acompañado?

Por supuesto que a ser posible acompañado y por una persona de nivel similar.

Además de que permite compartir una actividad con familiares y amigos, es más seguro en caso de tratarse de personas de edad avanzada y facilita la regularidad y constancia en la práctica de cualquier actividad de por vida.

Los profesionales de la salud reconocen que la realización de ejercicio físico es fundamental para el equilibrio psicológico y como prevención de numerosas enfermedades, sin embargo el estrés de la vida moderna hace que la mayoría de las personas no tengan tiempo suficiente para desarrollar algún tipo de actividad física, y con los adelantos tecnológicos existentes cada vez resulta más fácil no moverse, ni para hacer la compra.

Tipo de vida que implica la ausencia de ejercicio físico habitual o que tiende a la ausencia de movimiento. El sedentarismo también se define como la falta de actividad física menos de 30 minutos y de 3 veces por semana.

Sus CONSECUENCIAS son el aumento del riesgo de presión arterial, detener afecciones cardíacas, de contraer problemas articulares como osteoporosis, artritis, artrosis, reuma, infarto, trombosis coronaria y en general todas las enfermedades cardiovasculares. A continuación vamos a definir algunas de las enfermedades:

·         OBESIDAD: la falta de ejercicio puede llevar a que el cuerpo deje de quemar calorías. Un exceso de calorías se acumula en forma de grasa.

·         PRESIÓN: hipertensión: el sedentarismo puede aumentar la cantidad de lipoproteínas, colesterol y grasas en la sangre. Esto impide la flexibilidad de las paredes de los vasos sanguíneos y puede endurecer las arterias.

·         ARTERIOESCLEROSIS: la degradación de grasas del aparato circulatorio es frecuente a medida que avanza la edad.

Se ha comprobado que el llevar una vida físicamente activa produce numerosos beneficios tanto físicos como psicológicos para la salud:

·         Ayuda a conciliar y mejorar la calidad del sueño.

·         Mejora la imagen personal.

·         Ayuda a liberar tensiones y mejora el manejo del estrés.

·         Ayuda a combatir y mejorar los síntomas de la ansiedad y la depresión, y aumenta el entusiasmo y el optimismo.

·         Mejora el control del peso corporal.

·         Disminuye el riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares.

Hacer deporte es necesario pero siempre supervisado por algún experto. Siempre se han de tener en cuenta una serie de precauciones:

·         Si es obeso, sedentario o padece alguna enfermedad cardiaca no hace ejercicio a nivel que no esta acostumbrado.

·         Los ejercicios deberán hacerse de forma graduada y bajo supervisión medica, en caso de personas con alto riesgo.

·         Si tiene una enfermedad infecciosa, se han de hacer ejercicios hasta la recuperación.

·         Evitar hacer ejercicios después de comer.

·         El ejercicio mas recomendado para personas de alto riesgo es caminar a paso moderado.

  

INTRODUCCIÓN

Según la organización Mundial de la Salud (OMS) dieciséis millones de personas murieron en todo el mundo durante el año 2002 a causas de distintas "enfermedades" circulatorias-patologías cardiovasculares, cerebrovasculares y otras dolencias cardiacas- por lo que constituyen la primera causa de muerte en las sociedades industrializadas.

La asociación norteamericana del corazón (AHA) calcula que hay más de 60millones de norteamericanos que padecen de algún tipo de molestias cardiovasculares. Se cree que, proporcionalmente, la situación es semejante en los países sudamericanos.

La sociedad occidental, por su gran poder adquisitivo y la gran oferta que encuentra de productos ricos en grasas, está consumiendo aproximadamente un 40% del total calórico en forma de grasa, esta tendencia se ha demostrado perjudicial para la salud, sobre todo si las grasas consumidas son de origen animal.

En las enfermedades cardiovasculares constituye sin lugar a duda el principal problema de la población adulta de nuestro país, y ocupan el primer lugar como causa de muerte para los mayores de 45 años.

La mala noticia es que las enfermedades del corazón son silenciosas y dan pocas señales de alerta.

Así como ciertas formas de cáncer y ateroesclerosis se han relevado con un elevado consumo de grasa, junto con una disminución en el consumo de fibra. Por lo que se recomienda que la cantidad de grasa de la dieta aporte el 30% del total calórico. También se aconseja reducir la ingesta de colesterol a 300mg./día, aunque el nexo entre colesterol y enfermedad cardiovascular no parece demasiado significativo.

Por lo que veremos en este trabajo, los lípidos esenciales en tratamientos cardiovasculares de los cuales el 95% de las grasas contenidas en los alimentos y en el cuerpo humano son triglicéridos, también tenemos los fosfolípidos y el colesterol, que aunque están en pequeñas cantidades.

Son nutrientes cuya misión principal es la producción de energía, (1g grasa produce 9 Kcal.), también tienen otras misiones que iremos viendo a lo largo del tema.

La buena noticia es que hoy día hay mucha mas información de la que había antes acerca de los pasos que se pueden tomar para mantener una salud cardiovascular optima. A través de una dieta apropiada, ejercicio regular, y chequeos físicos regulares.



ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES

Por enfermedad cardio-vascular se entienden la enfermedad del corazón secundaria a aterosclerosis que afecta las arterias coronarias que nutren el corazón y por extensión en especial la aterosclerosis de las arterias cerebrales, de la aorta y de las extremidades inferiores.

El conjunto de enfermedad arterial aterosclerótica es causa de infartos de diferentes órganos (corazón y cerebro), aneurisma o dilatación anormal de la aorta abdominal y gangrena de las extremidades inferiores.

La enfermedad coronaria es un tipo de enfermedad del corazón. Es causada por el bloqueo gradual de las arterias coronarias. Su corazón obtiene oxígeno y nutrientes de la sangre que fluye a través de estas arterias.

En la enfermedad coronaria, se forman acumulaciones gruesas de tejido graso en el interior de las paredes de las arterias coronarias. Estas acumulaciones se llaman placas.

Al engrosarse la placa, disminuye el flujo de sangre. Esto hace que el corazón reciba menos oxígeno. La placa, o un coágulo de sangre que se forma en la placa, pueden bloquear totalmente la arteria. Este adelgazamiento de las arterias por la placa, y a veces el bloqueo completo, aumentan su riesgo de sufrir un ataque cardíaco y de morir súbitamente.

En los países desarrollados, las enfermedades coronarias están directamente relacionadas con el tipo de alimentación.

El colesterol en la sangre no existe como molécula libre, para ser transportado se une a unas lipoproteínas (constan de una parte lipídica y otra proteica). Las lipoproteínas son distintas y tienen distintas funciones.

1.    Causas posibles para obtener este problema:

o    Hábitos de fumar

o    Estrés

o    Vida sedentarismo

o    Uso constante de bebidas alcohólicas

o    Factores resultantes de la mala alimentación

o    Obesidad

o    Colesterol elevado (aumento del LDL)

o    Hipertensión Diabetes

o    30% de las muertes relacionadas con enfermedades cardiovasculares, ocurren antes de los 63 años.

o    Un fumador tiene 2 a 6 veces más riego de morir de enfermedades coronarias que una persona que no fuma.

o    Las mujeres que fuman y toman anticonceptivos orales tienen mucho mayor riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular o un ataque cerebral que las mujeres que toman anticonceptivos pero no fuman.

o    Un fumador tiene el doble de riesgo de morir por un ataque cardiaco, que una persona que no fuma.

o    Un fumador que ya tuvo un ataque al corazón y sigue fumando su riesgo de repetirlo es  6 veces mayor.


LÍPIDOS

Los lípidos son biomoléculas orgánicas formadas básicamente por carbono e hidrógeno y generalmente también oxígeno; pero en porcentajes mucho más bajos. Además pueden contener también fósforo, nitrógeno y azufre.

Como en el caso de las proteínas, existen grasas esenciales y no esenciales.
Las esenciales son aquellas que el organismo no puede sintetizar, y son: el ácido linoléico y el linolénico, aunque normalmente no se encuentran ausentes del organismo ya que están contenidos en carnes, fiambres, pescados, huevos, etc.

Los lípidos sanguíneos (colesterol, triglicéridos y fosfolípidos) son transportados en la sangre unidos a proteínas. Estas partículas complejas, denominadas lipoproteínas.

Las cinco clases de lipoproteínas (quilomicrones, lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL), lipoproteína de densidad intermedia (IDL), lipoproteínas de baja densidad (LDL) y liproproteínas de alta densidad (HDL), constan de cantidades variables de triglicéridos, colesterol, fosfolípidos y proteínas.

Cada clase de lipoproteína en realidad representa un continuo de partículas. La razón proteína:grasa determina la densidad; por consiguiente, las partículas con más proteína son más densas (p. Ej., las HDL tienen más proteínas que las LDL. La función de las lipoproteínas incluye el transporte de lípidos a las células para energía o almacenamiento y el servir de sustrato para prostaglandinas, tromboxanos y leucotrienos (véanse capítulos 3 y 43). En virtud de sus diferentes funciones metabólicas, las lipoproteínas también tienen una aterogenicidad variable.

2.1 Ácidos grasos

Los ácidos grasos son moléculas formadas por una larga cadena hidrocarbonada de tipo lineal, y con un número par de átomos de carbono. Tienen en un extremo de la cadena un grupo carboxilo (-COOH).

2.2 Clasificación de los acidos grasos:

Las grasas saturadas son ricas en ácidos grasos saturados y son sólidas a temperatura ambiente. La grasa saturada se encuentra en los alimentos de origen animal exceptuando los pescados. Así pues, son alimentos ricos en grasas saturadas la leche y derivados lácteos (mantequilla y quesos), las carnes y los derivados cárnicos, especialmente vísceras y embutidos.

Entre los aceites de origen vegetal hay también excepciones, los aceites de coco, palma y algodón, son muy ricos en grasas saturadas, estos aceites son muy utilizados en pastelería y bollería industrial.

Las grasas insaturadas, tienen grandes cantidades de ácidos grasos insaturados y son líquidas a temperatura ambiente, son los llamados aceites. El ácido graso insaturado más frecuente es el ácido oleico, que se encuentra en todos los aceites vegetales y en gran cantidad en el aceite de oliva.

Los ácidos grasos poliinsaturados de la familia Omega-6 (ácido Linoleico), se encuentra en los aceites vegetales de maíz, soja y girasol.

La grasa de pescado es rica en ácidos poliinsaturados de la familia Omega-3, los dos ácidos grasos poliinsaturados que se encuentran en mayor proporción son el EPA (Eicosapentanóico) y DHA (Docosahexanóico). Estos ácidos grasos tienen una serie de propiedades beneficiosas dentro del organismo, dan lugar a una serie de compuestos (eicosanoides) que hacen que la sangre sea menos viscosa, disminuyendo la formación de trombos o coágulos dentro de los vasos sanguíneos, por lo que disminuye la posibilidad de que se obstruyan. Además estos compuestos favorecen la dilatación de estos vasos aumentando la irrigación de los distintos órganos.

2.3 Acidos grasos esenciales:

Estos ácidos grasos no pueden ser sintetizados por el organismo y tienen que venir obligatoriamente aportados por la dieta, si no es así tendríamos carencias de este tipo de nutriente.
Son los ácidos Linoleico, Linolénico y Araquidónico, imprescindibles para la formación de estructuras cerebrales y en la síntesis de prostaglandinas. El ácido Linoleico se encuentra mayoritariamente en los aceites de semillas y el Linolénico en los pescados y en el aceite de soja. A partir del primero puede formarse el ácido Araquidónico por lo que éste no es considerado esencial cuando hay suficiente cantidad del primero.

o    Fosfolípidos

Son lípidos que tienen un glicerol unido a dos ácidos grasos y el tercero a un ácido fosfórico, aunque son sustancias de gran importancia metabólica no son nutrientes esenciales. Destacamos la "lecitina", forma parte de la estructura lipídica de las membranas celulares así como de las lipoproteínas circulantes de la sangre.

No son abundantes en la dieta, se encuentran en hígado, sesos y yema de huevo. Pero son muy utilizados por la industria alimentaría como -emulgentes- en muchos alimentos.

o    Linoleico

Es un ácido graso esencial para el organismo humano, lo cual quiere decir que el organismo no puede sintetizarlo y tiene que ser ingerido por la dieta. Es un tipo de grasa insaturada, màs concretamente poliinsaturada (dos dobles enlaces) y perteneciente al grupo omega-6 (primer enlace de hidrogeno en el carbono 6). En alimentos industrialmente procesados una parte de este ácidodebe ser saturado con hidrógeno para que el alimento sea más estable, lo que hace que se originen "grasas hidrogenadas" y de "configuración trans", que en nuestro organismo se comportan como las grasas saturadas. Aqui el problema que se plantea la industria mundial al intentar erradicar las grasas "malas" saturadas o parcialmente hidrogenadas

2.4 Omega-3

Los Omega-3 son ácidos grasos esenciales que nuestro cuerpo necesita para su buen funcionamiento, tanto como necesita vitaminas y minerales. Son llamados "esenciales" en el sentido "bioquímico" de la palabra: Nuestro cuerpo no los produce ni los almacena, y por lo tanto deben ser ingeridos diariamente a través de la alimentación.

El interés para los Omega-3 surgió de algunos estudios sobre la población esquimal y de la región alrededor del mar mediterráneo, las cuales evidencian tasas de accidentes cardiovasculares muy bajas. Estas poblaciones comen cantidades elevadas de pescados grasos y pocas grasas saturadas. Se pudo constatar también que en Japón, los infartos no son muy frecuentes.

2.4.1 Beneficios

Las enfermedades cardiovasculares representan la primera causa de muerte en muchos países del mundo y uno de los más importantes problemas de salud publica. El riesgo cardiovascular se puede modificar con la implementación de hábitos de vida saludables, entre los cuales el más importante es la calidad de la alimentación. Los Ácidos Grasos poliinsaturados Omega-3 tienen un importante efecto cardioprotector:

o    Disminuyen la presión arterial

La hipertensión arterial (presión alta) es un factor de riesgo de las enfermedades cardiovasculares. La ingesta de grasa saturada eleva la presión arterial. Se ha demostrado que la presión arterial disminuye al aumentar el consumo de ácidos grasos Omega-3.

o    Reducen el colesterol y los triglicéridos

Participa a la constitución de las membranas celulares, y tiene un rol importante en la formación de las sales biliarias y de algunas hormonas. El colesterol malo se forma de dos maneras. O esta producido por el organismo, o lo aportan alimentos de origen animal. Lo importante, no es solo la colesterolemia, pero también la proporción entre el buen colesterol (HDL) y el malo colesterol (LDL).

o    Previene la arritmia y muerte súbita

La aparición de arritmias es una de las complicaciones más graves que puede sufrir un infartado. Recientes estudios describen que los ácidos grasos Omega-3 tienen la capacidad de estabilizar eléctricamente al corazón, lo que explica su acción antiarrítmica, disminuyendo la probabilidad de muerte súbita después de un infarto. Los ácidos grasos conservan las paredes de las células sanas y flexibles, reduciendo los riesgos de problemas de ritmo cardiaco y previniendo la formación de coágulos de sangre.

o    Embarazo y Lactancia

Los ácidos grasos omega-3 son transferidos de la madre al feto a través de la placenta y luego del nacimiento a través de la leche materna, por lo que existe una relación positiva entre el consumo de ácidos grasos esenciales de la madre, con lo que reciba el bebe. Además, los omega-3 reducen el riesgo de hipertensión asociada al embarazo, por su acción antihipertensiva descrita en "Beneficios para el corazón" .

o    Cáncer

Los científicos insisten en que la enfermedad puede evitarse si se modifican los estilos de vida, entre ellos la alimentación, por estilos mas saludables. En efecto, existen numerosas investigaciones que han demostrado que los ácidos grasos Omega-3 tienen la capacidad de reducir el crecimiento de células cancerigenas y que, por lo tanto una dieta rica en dichos nutrientes reduce la incidencia de cáncer de mama, colon y próstata.

o    Cáncer de mama y colon

Puede contribuir a prevenir el cáncer de mama, colon, entre otros, así como a reducir el crecimiento de las células cancerigenas y la movilidad de las mismas. Se estima que un cambio en la dieta puede reducir la incidencia global de cáncer entre un 30 y un 40 por ciento, lo que equivale a que entre tres y cuatro millones de casos anuales en todo el mundo podrían evitarse.

o    La piel y los Omega-3

Una piel saludable es, en gran medida, reflejo del estado interno del organismo, y la alimentación juega un papel primordial para mantenerla sana. En especial para aliviar lesiones cutáneas en personas con eczema o soriasis.

o    Los Omegas-3 son indispensables en el desarrollo visual del feto

Son importantes para la visión, permite al cerebro captar más rápidamente las imágenes, debido a que estos nutrientes se encuentran en altas concentraciones en la retina del ojo.

o    Los Omegas-3 son esenciales en el desarrollo y crecimiento de los niños

Durante la vida fetal y hasta el primer año de vida, existe un aumento del proceso de acumulación de ácidos grasos omega-3 en el cerebro. Las necesidades de estos ácidos grasos aumentan durante este periodo, puesto que son fases de crecimiento y desarrollo del tejido celular. La deficiencia provoca alteraciones de crecimiento, aprendizaje y desarrollo de las funciones motoras.

o    Tratamiento del déficit atencional e hiperactividad con Omega-3:

Contribuyen a controlar el síndrome de déficit atencional, logrando mayor concentración, ya que son imprescindibles para el normal funcionamiento de la parte del cerebro

o    Refuerzan el sistema inmunológico del recién nacido:

Se ha demostrado que tiene una función reguladora de la síntesis de sustancias que causan trastornos como fiebre, dolor, hinchazón e irritación.

 

2.5 COLESTEROL

El colesterol es un tipo de grasa que circula por nuestra sangre y que interviene en múltiples procesos de nuestro organismo, como la fabricación de algunas hormonas (como las sexuales o las esteroideas), la digestión de las grasas o la formación de ácidos biliares, y forma parte de todas las membranas celulares.
El organismo tiene dos fuentes principales de colesterol, ambas de similar importancia: la hepática (producción de colesterol en el hígado), y la intestinal (absorción de colesterol biliar y de la dieta en el intestino).
Cuando los niveles están por encima del límite recomendado por los expertos, el colesterol se puede convertir en un factor de riesgo muy importante de padecer enfermedades cardiovasculares.

- El colesterol LDL, conocido como colesterol malo, que en concentraciones elevadas se asocia directamente a un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular. El colesterol LDL se deposita en las paredes arteriales, causando la formación de una sustancia dura y gruesa denominada placa de ateroma. Con el paso del tiempo estas placas de colesterol hacen que las paredes de las arterias se engrosen y se estrechen, dando lugar a la aterosclerosis

- El colesterol HDL, denominado también colesterol bueno, previene la aterosclerosis al ser capaz de extraer el colesterol de las paredes arteriales y eliminarlo a través del hígado.

2.5.1 Las cifras recomendadas

Según los últimos estudios realizados, cuántos más factores de riesgo de sufrir un problema cardiovascular tenga una persona, más debe reducir sus niveles de colesterol LDL o (colesterol malo). O lo que es lo mismo, cuanto más bajo sea el nivel de colesterol malo mejor.

Las cifras recomendadas dependen de los factores de riesgo de cada individuo:
- Nivel de riesgo ALTO O MUY ALTO (Personas con problemas coronarios o con riesgo equivalente): El colesterol LDL debe ser menor de 100 mg/dl.
- Nivel de riesgo MODERADO (Dos o más factores de riesgo: tabaquismo, hipertensión, antecedentes familiares coronarios, etc.):

El colesterol LDL debe ser menor de 130 mg/dl.


- Nivel de riesgo BAJO (Uno o ningún factor de riesgo): El colesterol LDL debe ser menor de 160 mg/dl

En general, las cifras consideradas como deseables para personas que no presenten factores de riesgo deberían situarse por debajo de 200mg/dl en adultos y de 170mg/dl en los niños.

2.5.2 Antecedentes familiares

La Hipercolesterolemia Familiar (HF) es un trastorno genético frecuente que se manifiesta desde el nacimiento. Afecta al 50 por ciento de los miembros de una familia aquejada por este problema y se presenta por igual en mujeres y varones.
Se caracteriza por un aumento del colesterol en sangre y un elevado riesgo de desarrollar infarto de miocardio en edades tempranas. Los niveles de colesterol de las personas con HF son aproximadamente el doble que los de la población general, oscilando entre los 300 mg/dl hasta los 500 mg/dl en los pacientes no tratados.

 

2.5.3 Si es diabético o diabética

En el caso de las personas con diabetes, el riesgo de enfermedad cardiovascular es comparable, incluso, al de un paciente no diabético que ya ha tenido previamente un infarto de miocardio. El control de los niveles de colesterol por debajo de los objetivos recomendados por las últimas guías europeas (el colesterol malo debe ser menor de 100 mg/dl y el colesterol bueno deber ser mayor de 40 mg/dl.)es una de las acciones más beneficiosas para reducir el riesgo cardiovascular en este tipo de pacientes.

1.- Los pacientes con diabetes tienen un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular que es comparable al de un paciente que ya ha tenido un infarto de miocardio.

2.- Los niveles de colesterol deben ser menores en diabéticos que en personas que no lo son. En este sentido, los expertos recomiendan que en los pacientes diabéticos el colesterol malo debe ser menor de 100 mg/dl y el colesterol bueno deber ser mayor de 40 mg/dl.

2.5.4 Arteriosclerosis

La arteriosclerosis es un síndrome caracterizado por el depósito de sustancias lipídicas, llamado placa de ateroma, en las paredes de las arterias de mediano y grueso calibre.

Arterioesclerosis significa endurecimiento de las arterias. Clásicamente, en el término arterioesclerosis se incluyen tres entidades diferentes: aterosclerosis, esclerosis de la media o enfermedad de Mönckeberg y arteriolosclerosis. En este documento se utilizará el término arterioesclerosis como sinónimo de aterosclerosis.

La aterosclerosis es una enfermedad caracterizada por el desarrollo de múltiples lesiones focales, llamadas placas de ateroma, en la pared de la aorta y las arterias de gran y mediano calibre. Esas placas están compuestas por lípidos, como el colesterol, y por células inflamatorias, como los monocitos, que desde la sangre penetran en el interior de la pared arterial. Una vez dentro de ésta, los monocitos atrapan el colesterol y se convierten en células espumosas. Estas células provocan una serie de cambios en la pared que provocan el crecimiento desordenado de las células musculares de ésta y la formación de tejido fibroso. Al final, la placa está compuesta por una mezcla de elementos distintos, lo que le confiere su denominación de ateroma, que significa engrudo.

Se ha calculado que en el año 2020 la aterosclerosis será la primera causa de mortalidad en todo el mundo. A ello contribuirán de forma determinante dos factores que facilitan su desarrollo: de un lado, el progresivo envejecimiento de la población mundial y, de otro lado, la incorporación de los hábitos de vida occidentales (principalmente, la alimentación excesivamente rica en grasas y calorías, y la vida desordenada y estresada que comporta el ejercicio profesional y laboral) al tercer mundo.

Para que se inicie la formación de una placa de ateroma es preciso que dentro de la pared arterial penetren sustancias y células que están en la sangre. En condiciones normales, eso no sucede porque la sangre está separada de la pared arterial por una barrera que es el endotelio. Actualmente, se sabe que diversos factores pueden dañar de tal modo el endotelio que éste deja de actuar como una barrera. Esos factores son conocidos como factores de riesgo de aterosclerosis.
Los principales factores de riesgo son tres:

o    La hipertensión arterial (presencia de cifras de presión arterial superiores a 139/89 mm Hg).

o    La hipercolesterolemia (existencia de concentraciones sanguíneas de colesterol superiores a 220 mg/dl).

o    El tabaquismo.

·         En los últimos años, se ha demostrado que otros factores también contribuyen al desarrollo de la aterosclerosis.
Es el caso de:

o    La diabetes mellitus.

o    La obesidad.

o    El sedentarismo.

o    La menopausia.

2.5.5 Prevención

La mejor manera de combatir la aterosclerosis radica en su prevención primaria. Para ello se debe actuar a tres niveles.
 En primer lugar hay que llevar una vida sana, lo que significa:
     1) seguir una dieta cardiovascular saludable (evitando las grasas animales y el exceso de calorías, y favoreciendo el consumo de aceite de oliva, verduras y frutas).
     2) realizar ejercicio físico habitualmente (cada día se debe caminar no menos de una hora o correr suave, nadar y andar en bicicleta un mínimo de media hora).
     3) eliminar el consumo de tabaco de manera total y definitiva.
     4) procurar eliminar las situaciones estresantes de la vida cotidiana o, cuando ello no haya sido posible, vivirlas con una perspectiva positiva y mínimamente autolesiva.

En segundo lugar, las personas con hipertensión arterial y/o con hipercolesterolemia han de seguir tratamiento farmacológico (fármacos (antihipertensivos y fármacos (hipolipemiantes) de forma continuada para mantener cifras de presión arterial por debajo de 130/85 milímetros de mercurio (mmHg) y cifras de colesterol inferiores a 200 y miligramos por decilitro (mg/dl).


  En tercer lugar, en personas con ciertas alteraciones se podrán instaurar tratamientos específicos según el criterio de su médico (por ejemplo, en las mujeres con predisposición a la aterosclerosis que han tenido la menopausia podría valorarse el tratamiento hormonal sustitutivo).


En los casos en los que ya han surgido manifestaciones clínicas el médico instaurará el tratamiento pertinente para cada caso individualizado, a la par que instaurará medidas de prevención secundaria (por ejemplo, aspirina a bajas dosis) destinadas a impedir la aparición de nuevas complicaciones.

 

VALORACIÓN DE RIESGO O PREVENCIÓN EN ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES

El American College of Cardiology ha propuesto cuatro categorías de factores de riego que igualan la intensidad del control del factor de riesgo con la evidencia de una relación con enfermedad cardiovascular, utilidad clínica y respuesta al tratamiento. Los factores de riesgo de la categoría I son aquellos para los cuales se ha demostrado que las intervenciones reducen el riesgo de enfermedad cardiovascular. Los factores de riesgo de la categoría II son aquellos para los cuales las intervenciones posiblemente reduzcan tal riesgo. Los de la categoría III son aquellos en los que se requieren pruebas adicionales para determinar si las intervenciones disminuyen el riesgo. Los factores de la categoría IV son los que no se pueden modificar.

Se sabe que la dieta es la causa ambiental predominante de la aterosclerosis coronaria, y que la modificación de la alimentación inequívocamente disminuye el riesgo de cardiopatías coronarias. Por tanto, si se enunciara la dieta como un factor de riesgo separado, sería un factor de riesgo de la categoría I.

3.1 Sugerencias

Para bajar los niveles de colesterol LDL es esencial una dieta baja en grasas saturadas y colesterol.

Los pacientes que sufren de enfermedades del corazón o aquellos que no pueden reducir su colesterol LDL con estas restricciones deben limitar aún más su consumo de grasas saturadas, a un máximo de un 7 % de las calorías totales.

Una dieta para reducir el colesterol debe consistir principalmente en verduras y frutas; panes integrales, cereales, arroz, legumbres y pastas; productos lácteos descremados o parcialmente descremados; y carne magra, carne de ave sin piel y pescado.

Otros cambios esenciales en el estilo de vida para reducir los niveles de LDL son el aumento del nivel de actividad física, la deshabituación a la nicotina y el control del peso.

·         Aumentar la cantidad de pescado y semillas en la alimentación: de dos a tres veces por semana es lo más recomendable.

·         El consumo en altas dosis, puede traerte ciertas complicaciones para tu salud. Es un error creer que entre más dosis el beneficio será mayor.

·         No olvides que la prevención y detección a tiempo pueden ayudarte a vivir mejor.


Libros

·         El Placer de Comer Bien, Alimentos para prevenir y curar/ Eunice Leme de Vidal; Aldo D. Orrego- 1ª. ed., Argentina 2002

·         Técnica Dietoterapia 2da. Edición 2002.Elsa N. Longo/ Elizabeth T. Navarro

·         Perspectivas en Nutrición 6ta. Edición 2004. Gordon M. Wardlaw, Jeffrey S. Hampl, Robert A. Dissilvestro.

ANEXOS

Clasificación de grasas.


·      

Niveles de colesterol y triglicéridos * (mg/dl)

Colesterol total

Menos de 200

Deseable

200-239

Limítrofe

240 o más

Alto

Colesterol LDL

Menos de 100

Óptimo

100-129

Casi óptimo/ superior al óptimo

130-159

Limítrofe

160-189

Alto

190 o más

Muy alto

Colesterol HDL

Más de 40

Deseable

Triglicéridos

Menos de 150

Normal

150-199

Limítrofe

200-499

Alto

500 o más

Muy alto

* En adultos sin antecedentes conocidos de enfermedad coronaria

 

 

 

Factores de Riesgo

¿Cómo controlar el Colesterol?

Dieta y ejercicio

Para conseguir controlar su colesterol elevado, piense en las cosas que afectan al nivel de colesterol. Después confeccione un plan práctico para introducir los cambios que necesita para reducir su nivel de colesterol.

El ejercicio regular aumenta el nivel de colesterol "bueno", que se conoce como HDL. El HDL ayuda a eliminar el LDL de la sangre. Recuerde, es el colesterol LDL el que puede formar placas en las paredes de las arterias. También es importante recordar que el corazón es un músculo que, como cualquier otro, ha de estar activo. Esa es otra razón por la que el ejercicio resulta tan importante para mantenerse sano.

Consulte a su médico sobre el programa de ejercicio más indicado para usted. El objetivo más común de ejercicio cardiosaludable consiste en practicar 20 minutos de ejercicio moderado tres veces por semana.

Muchas personas descubren que al principio les va muy bien el ejercicio, pero con el tiempo encuentran razones para dejarlo. Le resultará más fácil seguir su programa de ejercicio si:

*       Practica varios tipos de ejercicio, no uno solo.

*       No empieza demasiado bruscamente.

*       Sobre todo, ¡disfrute!

Dé otro paso hacia su objetivo de colesterol LDL mediante un programa de ejercicios

Todo el mundo debe hacer ejercicio físico, pero esto es especialmente importante si pretende reducir su colesterol.El ejercicio puede marcar una enorme diferencia en la reducción de su riesgo de padecer enfermedades del corazón, y además le ayudará a reducir el peso. Una vez que haya empezado, se sorprenderá de lo bien que se encuentra y de la mejoría de su aspecto.

Sea más activo en su rutina diaria.

Trate de caminar siempre que le sea posible, en vez de conducir o de usar el transporte público. Caminar es una excelente forma de ejercicio que puede practicar sin riesgo prácticamente todo el mundo.

Utilice las escaleras en lugar del ascensor. Subir escaleras ejercita la parte inferior del cuerpo (caderas, muslos y piernas) y fortalece.

Pasar el aspirador, cortar el césped, ocuparse del jardín y otras tareas domésticas también incrementan su nivel de actividad. Si es usted un adulto medio, consume al día la grasa equivalente a una barra de margarina. Este tipo de dieta aumenta el colesterol y el riesgo de enfermedades del corazón e ictus.

Si hay algo que deba recordar sobre la dieta saludable, sería evitar la grasa, especialmente las grasas saturadas. Mejor eso que "dieta baja en colesterol", que significa eliminar tantas grasas como sea posible.

Control de la grasa: premio doble

La reducción de la grasa de la dieta le beneficia de dos formas:

- Facilita la pérdida de peso
- Ayuda a reducir el colesterol


Alimentos de elección
- Cereales
- Fruta fresca
- Hortalizas
- Pescado
- Pollo


Alimentos buenos para picar

- Frutas y hortalizas
- Galletas sin grasa y sin colesterol
- Bizcochos sin sal
- Maíz hinchado o palomitas para microondas bajas en grasas
- Jugos
- Helados y yogures desnatados


Consejos para comer en un restaurante

- Pruebe a tomar los alimentos al horno o a la parrilla, no fritos
- Evite las salsas
- Evite los aperitivos a base de queso
- Pida que le pongan las salsas a un lado del plato

Cómo controlarlo:medicación

En algunas personas que tienen el colesterol alto no bastan la dieta y el ejercicio. Como usted, necesitan añadir medicamentos al conjunto del plan de tratamiento prescrito.

Los medicamentos para reducir el colesterol funcionan de diversas formas. Las dos más habituales son:

*       Retardar la producción de LDL por el organismo

*       Hacer que el organismo convierta el exceso de colesterol en ácidos útiles que ayuden a la digestión

Recuerde

Los medicamentos no curan el colesterol alto como los antibióticos curan una infección de oído, pero para la mayoría de la gente son la clave para mantener el colesterol bajo control.

Qué significa "control"


Controlar el colesterol elevado es prácticamente lo mismo: mientras siga el tratamiento, mantendrá su nivel de colesterol donde corresponde y podrá llevar una vida activa.

Controlar el riesgo innecesario Es importante recordar que es posible evitar las enfermedades del corazón mediante el control de las situaciones que constituyen un riesgo:

*       - Mantener la tensión arterial donde corresponde

*       - Mantener el nivel de colesterol donde corresponde

*       - Mantener el peso adecuado para su organismo Encontrar un programa de ejercicio del que pueda disfrutar

*       - Si fuma, tratar de dejarlo. Consulte a su médico cómo puede reducir el riesgo de padecer enfermedades vasculares y cardiacas.

 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

GUERRA POPULAR PROLONGADA